Ayer Domingo 25 de Julio a las 17:30 hs., la Comunidad del Pueblo Qom “La Primavera” de la provincia de Formosa, liderada por Felix Diaz inicio un corte de ruta por reclamo territorial.
La misma tiene su origen en el año 2007 cuando el gobierno de la provincia de Formosa expropio 600 hectareas comunitarias y las destino a la creacion de un centro de estudios agroforestales para la universidad nacional de formosa.
El objetivo del corte es que el gobierno de Formosa devuelva al pueblo Qom de La Primavera el territorio que les robo hace 3 años, en estos momentos las 600 hectareas estan siendo custodiadas por policias armados, enviados por el gobierno provincial, tambien hay gente desforestando para iniciar la construccion de dicho centro de estudios en los proximos dias.
El gobierno de la provincia de Formosa es uno de los mas fieles al gobierno nacional, y por ende el gobierno de la presidenta Cristina Fernandez tambien es responsable del terrorismo de estado contra los pueblos indigenas por parte del gobernador Gildo Insfran, un presidente no puede estar desinformado de la violacion de derechos humanos en su pais, esto es el bicentenario para nosotros los pueblos indigenas: robo de territorio, represion y terrorismo de estado.
Reflexión mangiantesca para contextualizar la noticia:
En dos años, de 18 millones de hectáreas sembradas (2007) pasamos a 20 millones de hectáreas (2009) en la Argentina. La expansión de la frontera agrícola argentina, hacia territorios antes considerados improductivos, se ha llevado a cabo no justamente mediante el diálogo y el consenso o mesas de enlace. Ha sido el saqueo liso y llano, la violencia desembozada, el asesinato de indígenas y campesinos por parte de los grupos represivos legales e ilegales de siempre el método sistemáticamente utilizado.
En Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Tucumán, Salta, Jujuy, Misiones, Río Negro, Chubut, Neuquén se han llevado a cabo, una y otra vez, estos atropellos que deben leerse en la lógica de la dinámica de acumulación propia del capitalismo actual –que vuelve a sus orígenes–, cuyo mecanismo fundamental ya no es, como hasta hace poco, la reproducción ampliada del capital, sino, como en el 1500: la colonización (en los dos sentidos, el político-militar y el agrario), el saqueo de los bienes comunes y la violencia brutal consentida y propiciada por el poder central (nacional-global).
Disgresión: no es de extrañar entonces que las sucesivas reformas al Código Minero y a las leyes mineras en la década del 90 y en la década actual, establezcan un marco jurídico más entreguista aún que el que ofrecía la legislación del Virreinato, la cual establecía límites al tamaño de las explotaciones y límites al tiempo durante el cual el concesionario podía explotar la mina, cosas que hoy se han suprimido, por ejemplo.
Habría que averiguar cuántas décadas hace que no se corrobora una expansión tan veloz de la frontera agraria argentina –y tan depredadora de complejos ecosistemas y de vidas humanas, tan violadora de derechos humanos, colectivos y comunitarios–. Esto es Kristina. Después cada cual elige qué engaño tragarse…
MM
PD: La casi totalidad del territorio sumado al patrimonio de los latifundistas en el bienio 2008-2010 fue sembrado con soja transgénica de Monsanto, con lo que también aumentó drásticamente el porcentaje del territorio argentino total sacrificado al monocultivo y el “índice” (que nadie mide) de dependencia económica y alimentaria nacional. No tengo a mano las cifras exactas…


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