“Una mentira no deja de ser tal por más que se la repita reiteradamente. Sin embargo no podemos desconocer que quien se vale de ese método puede llegar a confundir e incluso, durante un cierto tiempo, salirse con la suya. Además, si es un gobierno el que promueve la “mentira sistémica” la cosa se agrava y mucho, porque los recursos materiales con que cuenta para esta tarea tan poco digna son cuantiosos: canales de televisión del estado, agencias de noticias, medios privados comprados gracias a la publicidad oficial, periodistas convertidos en bufones. En definitiva, todos los privilegios que se derivan del manejo del Poder”.
Unión de Juventudes por el Socialismo


A propósito de este escrito enviado, 10 dudas y una mediana certeza, sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual:
4) ¿Será democrático que cientos de grupos y organizaciones, de toda índole, que han luchado para tener una nueva Ley de Medios –por años– y que, una vez dado a conocer el proyecto oficial hayan participado de las audiencias públicas donde cada uno que quiso pudo opinar, y que de las conclusiones de cada una de las discusiones se sacaron puntos que luego fueron incluidos en la ley que finalmente se voto en el Congreso? ¿Será democrático que aún se discuta en distintos ámbitos los alcances y implementación de la ley? ¿La democracia –y una “ley de la democracia”– es sólo lo que se opina y vota en el Parlamento?
15) ¿Establecer, entre otras instancias, el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, como posibilidad de participación de un amplio abanico de actores interesados en los medios de comunicación social, representados por distritos provinciales, es federal o unitario, obrero o burgués, kirchnerista o anti kirchenrista, mapache o gorila, gay o heterosexual, Facebook o Twitter?
16) ¿Reconocer a las organizaciones sin fines de lucro, que no estaban contemplados ni por la antigua legislación ni por ninguna otra modificación ni reglamentación posterior, en donde por ejemplo las radios denominadas “comunitarias” pueden obtener efectivamente sus licencias, será o no una forma de asegurar la existencia de los medios de comunicación alternativos, independientes o como se denominen?
23) ¿Son más los lectores de UNER Debate de los que opinan en el Foro? ¿Cuándo charlamos en un encuentro de camaradería, los comentarios acerca de las discusiones de UNER Debate, aburren o divierten?
42) ¿Cuándo se tome por asalto el Palacio de Invierno, habrá que exterminar en la plaza pública a todos los medios privados y así se van a liberar las masas oprimidas por la falta de conciencia de clase?
HOla, me parece saludable profundizar el tema de los medios de comunicación, habida cuenta que la ley de medios K puede llegar a implementarse, en perjuicio de los derechos humanos básicos incluido el de la libre expresión y el de acceso a la información, que tanto ha trabajado el poder económico y su aliado, el poder político K, para violarlos sistemáticamente y continuar violándolo. Respondo los interrogantes planteados por silvio luego de cada punto.
****
4) ¿Será democrático que cientos de grupos y organizaciones, de toda índole, que han luchado para tener una nueva Ley de Medios –por años– y que, una vez dado a conocer el proyecto oficial hayan participado de las audiencias públicas donde cada uno que quiso pudo opinar, y que de las conclusiones de cada una de las discusiones se sacaron puntos que luego fueron incluidos en la ley que finalmente se voto en el Congreso? ¿Será democrático que aún se discuta en distintos ámbitos los alcances y implementación de la ley? ¿La democracia –y una “ley de la democracia”– es sólo lo que se opina y vota en el Parlamento?
La lucha por la libertad de expresión y por el acceso a la información no se expresa precisamente en el articulado de la ley. Muchas organizaciones siguen en sus legítimos reclamos, incluyendo los que venimos pidiendo por una nueva ley que reemplazara a la norma vigente, pero no para hacer negocios con empresarios amigos ni para hacer partidismo al servicio del proyecto dominante. En los famosos 21 puntos, las cuestiones esenciales no fueron contempladas. En los denominados ‘foros populares’ hubo una manipulación de los mismos, y sólo se reproducen algunos aportes realizados por los obsecuentes K o cuando los mismos coinciden con el proyecto hegemónico del kirchnerismo, pero fueron ignorados en forma sistemática los aportes y reclamos que apuntaban a cumplir con los viejos anhelos de los derechos básicos de la comunicación, incluidos también los reclamos y las propuestas de la Red Nacional de Medios Alternativos.
El ‘límite’ que se supone antimonopólico de la ley K permite tener tres veces más de medios que la norma de la dictadura. Además, permite la existencia de los grupos multimedios (que prohibía la norma de la dictadura) y permite que cualquier empresario inescrupuloso que nada tiene que ver con la comunicación, sea dueño de multimedios (lo que no es casualidad, ya que tanto el amigo de los K dueño de los casinos, como los amigos K que se benefician de las concesiones de las obras públicas, serán quienes más compren los medios en el futuro). No es una ley antimonopólica, sino contra los monopolios adversarios del reparto de la torta.
15) ¿Establecer, entre otras instancias, el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, como posibilidad de participación de un amplio abanico de actores interesados en los medios de comunicación social, representados por distritos provinciales, es federal o unitario, obrero o burgués, kirchnerista o anti kirchenrista, mapache o gorila, gay o heterosexual, Facebook o Twitter?
El Consejo mencionado, como su nombre lo indica (y como lo dicen los artículos claramente) es un consejo, y el poder real de la ley de medios K está en tres instancias: el poder ejecutivo, que en las localidades de más de 500 mil habitantes dispondrá en forma absoluta y discrecional el otorgamiento de la totalidad del espectro radioeléctrico por 20 años; la autoridad de aplicación con manejo mayoritario del kirchnerismo, que tendrá el resto del poder para las localidades más pequeñas; y el directorio que manejará la totalidad de los medios estatales, que tiene mayoría k. El resto es el verso para la gilada, sin poder real de decisión.
16) ¿Reconocer a las organizaciones sin fines de lucro, que no estaban contemplados ni por la antigua legislación ni por ninguna otra modificación ni reglamentación posterior, en donde por ejemplo las radios denominadas “comunitarias” pueden obtener efectivamente sus licencias, será o no una forma de asegurar la existencia de los medios de comunicación alternativos, independientes o como se denominen?
Con el cuento de las ONG se dejó de lado el legítimo reclamo de las organizaciones populares, ya que se ignora en todo el articulado de la ley a los medios comunitarios y alternativas, a los que no se les reservó ni un 0,1% siquiera del espectro radioeléctrico. Directamente no existen para la ley K. Sabiendo como se maneja este gobierno, las licencias sólo las recibirán quienes den muestras suficiente de obsecuencia con el proyecto partidario del matrimonio presidencial.
23) ¿Son más los lectores de UNER Debate de los que opinan en el Foro? ¿Cuándo charlamos en un encuentro de camaradería, los comentarios acerca de las discusiones de UNER Debate, aburren o divierten?
Sean muchos o pocos, y opinen lo que opinen, siempre un espacio de debate con libertad de opinión es positivo. Lamentablemente no existen esos ámbitos de libertad y pluralidad en los medios del estado, que el kirchnerismo los maneja como si fueran de su privada propiedad, con la diferencia que además los pagamos todos los argentinos.
42) ¿Cuándo se tome por asalto el Palacio de Invierno, habrá que exterminar en la plaza pública a todos los medios privados y así se van a liberar las masas oprimidas por la falta de conciencia de clase?
Quizás las burlas contra quienes opinan críticamente sean una manera de ocultar el servicio que prestan algunos en apoyo al proyecto dominante. Tal vez sea más ‘nacional y popular’ contribuir a ocultar el saqueo y la depredación minera, la entrega petrolera, la expansión de la monoproducción sojera transgénica en paralelo al envenenamiento masivo de la población afectada, el genocidio social que se comenten con millones de argentinos. Si tuviera que optar, prefiero el delirio de los utópicos que aspiran a cambiar la sociedad, antes que el realismo posibilista de quienes contribuyen con el proyecto dominante.
Cordialmente.
Luis
Es paradójico, pero algunas certezas sólo disparan más preguntas, que las trato de expresar a continuación de las respuestas a los primeros interrogantes.. por ahi abajo….
4)
4 bis) ¿Será el que el articulado debe encerrar “la libertad de expresión y el acceso a la información” o es parte de la lucha política? ¿Todos los grupos y colectivos que participaron de las discusión y elaboración de proyectos todos estos años y hasta el presente son unos nabos que se dejan manipular? ¿Por qué reivindican para sí como logros mucho de los puntos que fueron aportados y contiene la ley sancionada? ¿La Red Nacional de Medios Alternativos es el único grupo que congrega a los “medios alternativos” o hay mucho otros más? ¿Será una rara coincidencia que la Coalición por la Radiodifusión Democrática –impulsora de los 21 puntos básicos por el derecho a la comunicación– haya pedido expresamente a la Corte Suprema de Justicia con fecha 9 de junio de 2010 que deje sin efecto la medida cautelar por la que se intentó bloquerar la vigencia de la Ley de Medios?
8 bis) ¿Qué es más o menos monopolio? ¿Es un límite que “la multiplicidad –a nivel nacional y para todos los servicios– en ningún caso podrá implicar la posibilidad de prestar servicios a más de del 35 % del total nacional de habitantes o de abonados” como dice el artículo 45º de la ley? ¿Hay empresarios “escrupulosos”?
15)
15 bis) ¿Qué es el poder “real”? ¿Qué es “poder real de decisión”? ¿Cómo podemos saber si el Consejo Federal tiene “poder” si aún no fue conformado? ¿Facebook o Twitter? ¿Dr. House o Lost?
16)
16 bis) ¿Ignora la Ley de Medios a las organizaciones sin fines de lucro cuando les reserva “el 33% de las localizaciones radioeléctricas planificadas, en todas las bandas de radiodifusión sonora y de televisión terrestres” en su artículo 89º? ¿Cuál es el aparato, máquina o dispositivo que mide la “muestra suficiente de obsecuencia”?
23)
23 bis) En las discusiones y respuestas de UNER Debate ¿se responde realmente lo que se quiere contestar o se lee y argumenta cualquier cosa?
42)
42 bis) ¿La burla es lo mismo que la ironía? ¿El lugar de la lucha política es una opción voluntarista o es lugar que especifica una posición de un grupo como clase?
Hola a todos. Me parece muy interesante la discusión, porque es doble, se refiere a la ley de servicios audiovisuales y también a cómo se debate (¡y tiene colorcitos!).
Silvio Mendez pregunta algo parecido a esto: ¿se responde realmente lo que se pregunta o se lee y argumenta cualquier cosa? Él mismo numera sus réplicas al texto del Partido Obrero sin respetar la secuencia original. Tal vez intenta romper de ese modo un recorte del problema que le parece arbitrario pero también puede deberse a que se le dificulte dar respuesta a cada uno de esos cuestionamientos (por otra parte el texto es muy largo y de intentar responder se requiere de un tiempo excesivo respecto del que dispone un trabajador de prensa y/o docente flexibilizado por las leyes de la dictadura y de la democracia). Las preguntas del tipo ¿House o Lost? seguramente plantean lo absurdo de querer clasificar algo en dos categorías que no sirven para hacer distinciones que habiliten a la comprensión (¿a favor o en contra de la 125?), pero como todavía no empecé a ver Lost (voy un poco atrasado respecto de la moda) y sólo he sucumbido al Facebook y no tengo Tweeter, abandono el análisis de texto para pasar a lo que sí quería decir.
Me pongo al día con este debate sobre la ley porque no la he seguido con detalle, y mi postura se basa más en analizar el contexto político y las acciones de gobierno en conjunto que el texto de la ley y lo que podrían ser sus efectos. ¡Qué verguenza! Como los contextos contribuyen a dar sentido a los textos, aclaro que he ido cultivando un esceptiscismo creciente respecto de las medidas gubernamentales a lo largo de estos últimos siete años de gobierno kirchnerista. Quiero marcar algunas cuestiones:
Respecto del 33% que ocuparían las organizaciones sin fines de lucro. Según la ley, podrían ocuparla todo tipo de ONGs. ¿Tendrán posibilidades efectivas de tener una FM los grupos críticos de pocos recursos económicos y tecnológicos? Queda al arbitrio de un Consejo integrado parcialmente por el gobierno de turno, donde obviamente se expresarán también otros intereses (¿cuáles?). Ya sabemos que los consejos de cualquier tipo no resultan ninguna garantía y conviene estar advertido [1]. Según parece el titular del COMFER comunicó que no habrá lugar para todas las radios comunitarias (¿ya existentes?). Además actualmente se cuestiona el criterio de distribución de la publicidad oficial, y se conoce cuál ha sido la relación del kirchnerismo con grandes multimedios a los cuales no hace mucho les extendió menemísticamente sus licencias. El combustible para alimentar mi aceitado escepticismo goza de una abundancia santacruceña. Teniendo en cuenta que el sostenimiento económico es crucial, parece posible que el florecimiento de los medios alternativos va a depender de las luchas que cada grupo pueda llevar adelante y de su vocación por resistir los mecanismos de cooptación, lo cual no difiere mucho de la situación actual en la que existen radios comunitarias que sobreviven ensayando distintas maneras de sostenimiento y cuentan con una cobertura legal fragil (hay denuncias de que este gobierno feroz defensor del pluralismo ha decomisado equipos de radios marginales, pero no he podido corroborar esta información). En relación a la vocación democrática del gobierno kirchnerista pienso que al igual que sucede en la actualidad, habrá periodistas que, con excusas diversas, vean discontinuados sus programas, contratos, etc. Coincido más con quienes sostienen que hay una disputa entre distintos grupos del bloque de clases dominantes, y en todo caso las conquistas populares son a pesar del gobierno y no gracias a él (mis ejemplos son ajenos al tema en cuestión: el conflicto de Gualeguaychú, la reglamentación respecto del uso de agroquímicos, los incrementos salariales, la recuperación de los ferrocarriles, etc). En todo caso señalaría el oportunismo del gobierno, dado que la ley refleja parte de los reclamos de sectores que vienen luchando largamente, y se activa recién cuando el kirchnerismo entra en conflicto con un multimedios que fue su socio. Me alegro de que Clarín -por ejemplo- pierda muchas de sus actuales licencias (más de 200, según leí por ahí) pero su redistribución probablemente se asemeje a la redistribución de la riqueza actualmente en curso.
Me parece muy interesante el descubrimiento de los datos que plantean aspectos progresivos de la ley de la dictadura respecto de la ley de la democracia. Aparentemente la ley de la dictadura habilitaba a un operador a tener como máximo 4 licencias y la nueva ley determina este máximo en 12 (en el intermedio, la “democracia” hizo de las suyas, ya que como dije el grupo Clarín parece que tiene más de 200). Esto me recuerda lo que yo argumentaba respecto de coincidir o no con Mariano Grondona. Uno puede situarse ideológicamente en contra de un feroz régimen inhumano o de un personaje particularmente detestable, pero debe tener presente que no corresponde valerse de la propiedad transitiva según la cual si alguien hace cosas malas y ese mismo alguien afirma alguna cosa, esa cosa es obviamente mala, ya que se trata de un silogismo erroneo e inutil. Es indispensable el análisis racional y, en el mismo sentido que lo reclamaba Alejandro Haimovich, algunos niveles de coherencia discursiva. Otra cosa: que haya muchos o pocos apoyando una ley, sean nabos o coliflores, tampoco es criterio para sostener una afirmación. Y respecto de la condición de clase que debería determinar el apoyo a este gobierno (¡plop!), supongo que sirve de ilustración del concepto de falsa conciencia, esa que subyuga al oprimido para sostener al sistema que lo oprime, y lo hace encarnar en sí mismo una concepción del mundo propia de quien lo domina. A mi modo de ver, los kirchneristas o “progres” que dicen acompañar críticamente al gobierno, yo creo sostienen su accionar mucho más en la fe que en la crítica, y contra eso no hay argumento que valga. Cada uno, hasta cierto punto, elige en qué creer. Eso creo! Dicho sea de paso, esto lo dice un aventurado de la ingeniería, así que puede haber un uso laxo o erroneo de algunos conceptos.
Finalmente queda por preguntarse qué debería decir el texto de la ley para que incorpore los reclamos de los sectores populares más radicalizados en la lucha por sus derechos. E incluso, de realizar el esforzado ejercicio de creerse que tal fantasía es posible en el marco del capitalismo, habría que determinar qué nivel de puesta en práctica efectiva tendría lugar a partir de esa letra. Habrá que desarrollar algun instrumento (¡excelente! ¿un efectivizómetro?) para medir positivamente el nivel de similitud con lo que sucede respecto del articulado de las Constituciones Nacional y Provincial. En esto tenemos distintas respuestas los kirchneristas progres bienintencionados y yo, digo en términos de qué se hace frente a las condiciones de posibilidad de un mundo mejor.
Me cansé de escribir. Saludos a todos.
Diego
[1] La analogía que se me ocurre es muy cercana a los mecanismos de selección de cargos docentes, que también cuentan con un tribunal que debe proponerse algún grado de objetividad y el propósito de elegir de acuerdo a los méritos de los postulantes. ¿Acaso los concursos tal como se realizan actualmente no admiten que jurados incapaces, irresponsables, inconscientes o interesados recomienden la designación de docentes incapaces, irresponsables, inconscientes, obsecuentes? La existencia de los jurados habilita a que haya criterios de algún modo razonables para elegir a los docentes, pero no hay garantías. El ejercicio de la ley terminará mostrándonos qué es lo que sucede y qué intereses se terminan imponiendo. Como viene la cosa, sigo fortaleciendo mi escepticismo.
A propósito de la ley de medios
1. Siguiendo libremente a una de las observaciones del Profesor Fainstein, me propongo abundar con ciertas consideraciones concurrentes, a las que, entiendo, son sus intenciones.
2. Toda ley, y aun toda norma, puede y debe ser objeto de la crítica desde 3 puntos de vista. A saber: (1) el examen de las condiciones de validez (justa, buena, liberadora o bien injusta, mala, opresiva, etc.); (2) el examen de las condiciones de la enunciación y (3) el examen de los efectos de la recepción. La primera es una cuestión iusfilosófica y, en general, de la Filosofía Práctica. La segunda y la tercera son cuestiones de la Teoría Social y de la Teoría Histórica.
3. Obviamente la discusión crítica acerca de la validez, desde un acto de habla regulativo hasta una Constitución, es la discusión fundamental.
Supongamos que en vez de estar ocupándonos de la Ley de Medios KK nos estuviéramos ocupando de la Constitución de 1994, en la que los KK fueron constituyentes menemistas. Aquí lo que importa es, sobre todo, si la Constitución de 1994 es una buena o una mala Constitución.
4. Nadie sensato, empero, juzgará como irrelevante para dar cuenta del hecho de esta norma, el Pacto de Olivos. Saber empíricamente del Pacto de Olivos colabora decididamente a la comprensión y la explicación de la Constitución de 1994; por ejemplo: saber que los dos grandes constituyentes fueron los jurisconsultos constitucionalistas Luisito Barrionuevo y Coti Nosiglia; también saber que al Dr. Carlos Saúl Menem (kon el konsentimiento de los izkierdistas Néstor Karlos Kirchner y Kristina Kirchner) no le interesaba la discusión del pacto social, sino su reelección, a cambio de la cual abonaría con un Senador por la minoría, etc.
5. Tampoco resulta irrelevante por sus efectos, saber que según prescribe la Constitución de 1994 (kon el konsentimiento de los izkierdistas Néstor Karlos Kirchner y Kristina Kirchner) las privatizadas tienen rango constitucional, etc.
6. Así pues, resulta abstracto el examen puramente formal de la Ley de Medios KK, saber si una ley es ley, es decir, si es justa, o es un simple acto de la coacción estatal. Es necesario también el examen de cuáles son las intenciones de la legislación y cuáles son los efectos posibles.
7. Existe un sin número de elementos empíricos relevantes, tanto del punto de vista histórico como desde el punto de vista social (de acuerdo a la lucha de clase y de acuerdo a la pugna desfachatada de los kapitalistas entre sí), para entender qué quieren y qué intenciones tienen los KK y sus kompañeros de ruta y socios komerciales y un buen número de escribas a sueldo y “periodistas” y “comunicadores”. En efecto, desde que los KK tomaron la Intendencia y luego la Gobernación y hasta ahora, es de público conocimiento cómo tratan la libertad de pensamiento, la libertad de expresión y la libertad de prensa, por ejemplo, cómo tratan a Alberto Fernández, a Martín Lousteau, a Martín Redrado y a todos los secuaces que alguna vez no dijeron, como se debe, Sí, wana.
8. En fin, es obvio que, entre el monopolio estatal y la censura estatal de la información y de la opinión y los medios como una mercancía más en el mercado capitalista, me resulta preferible esto último. Puedo elegir comprar El Argentino, Página/12, La Nación, Veintitrés, Noticias y aun Clarín. Semanalmente leo Nuestra Propuesta del PC, Hoy del PCR y Prensa Obrera del PO… Kuando kon la Ley de Medios KK los KK akaparen kon sus kompañeros de ruta todos los medios de komunicación, no sé si no estaré kondenado a Karta Abierta y a 6, 7, 8 (Forster incluido).