El 17 de abril de 2010 se realizaron las elecciones de autoridades en las facultades de la UNER. La presente declaración se refiere a los hechos suscitados en la Facultad de Trabajo Social. En aquella oportunidad tres Consejeros Directivos (dos docentes y una graduada) optaron por abstenerse, y fundamentaron su decisión. Ante esto, el Consejo Directivo decidió por mayoría (y tras consulta con la Asesora Legal) rechazar la abstención y sus fundamentos. Se instó a los Consejeros que se abstuvieron a rever su decisión ya que de persistir –por considerar que de ese modo no se presentaban a votar– serían pasibles de recibir sanciones (tres días de suspensión en el trabajo, con su respectivo descuento de haberes para los consejeros docentes y dos años de exclusión del padrón para la consejera graduada). Los Consejeros reafirmaron su decisión de abstenerse y se encuentra pendiente (a principios de junio de 2010) la efectivización de tales sanciones.
Sabemos que todo proceso eleccionario genera diferencias y disputas en torno a proyectos en pugna, a diferentes maneras de entender la Universidad. Sin embargo, resulta inadmisible para nuestro Sindicato que exista la posibilidad de rechazar una abstención, acto político que han ejercitado diferentes consejeros y agrupaciones en distintos momentos eleccionarios en la UNER. Lo importante es resaltar que no se requiere coincidir con ningún argumento político para que sea aceptable la decisión de abstenerse.
- Atendiendo al grave episodio relatado, consideramos necesario declarar que:
- Rechazamos la posibilidad de aplicación de cualquier tipo de sanción por este motivo.
- Defendemos el derecho a la total libertad de expresión, incluyendo a aquellos fuertes disensos políticos que sean manifestados con dureza.
- Sostenemos que los espacios de gobierno de la Universidad deben asegurar la plena libertad de expresión, ya que esto constituye condición básica para una convivencia democrática. En particular, debe atenderse con especial cuidado al resguardo del derecho de las minorías, que por esta condición son más vulnerables a ser silenciadas.
- Ningún reglamento debe permitir que los ciudadanos, en este caso de la Universidad, sean sancionados por sus opiniones políticas ni puede atribuir potestades para rechazar la manifestación de ideas. Admitirlo sería permitir la posibilidad de que se ejercite el abuso de autoridad. Sólo es admisible que se rechacen y sancionen los insultos y agravios a las personas, los cuales no constituyen ningún argumento.
En el caso particular de la Facultad de Trabajo Social, solicitamos a su Consejo Directivo que rectifique su acción anulando la decisión de efectivizar las sanciones. Además, declaramos nuestra firme voluntad de defender estos principios en todo nuestro ámbito de actuación.
Sindicato de Trabajadores Docentes Universitarios


Medio tarde su respaldo hacia estos compañeron docentes y graduados, muy pocos fueron los que “dijeron no” a esta sanción el día de las elecciones, creo que fueron 3 estudiantes de los 4 que votaban y nadie mas, por ahi me equivoco.
Es lamentable que la lista que respaldaba a la decana de esta Facultad no acepte este pocisionamiento político posible dentro de lo que es la democracia universitaria, es una clara persecución politica hacia aquellos que piensan diferente y buscan expresarse de otra manera.
Lamentable porque es la misma decana la que continuamente ha hecho declaraciones plantendo lo malo que es que el gobierno ingrese a la universidad, esto declarado principalmente antes de las elecciones de rectorado de la UNER. Donde claramente apoyaba a la decana de Comunicación Social.
Y raro porque últimamente hasta acompaña al actual rector Jorge Gerard en actos donde funcionario del gobierno provincial participan.
Toda una contradicción de alguien con una postura tan firme en su andar político dentro de la Universidad, eso sí, estaría buena que esta Decana sea de igual manera flexible y no tan poco democrática levantando la sanción a estos opositores políticos de ella dentro de su facultad.