A 34 años del Golpe seguimos mirando para el costado.
La Candidatura de Gerard a Rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos (actual funcionario del gobierno provincial), nos sigue interpelando acerca del rol que han tenido algunas personas vinculadas al ultimo golpe militar, el que se llevó la vida de 30.000 jóvenes (la mayoría universitarios) y nos dejó más de 70.000 torturados, encarcelados, perseguidos que todavía guardan en su interior las secuelas de un dispositivo nefasto de avasallamiento de la ideología e intereses nacionalistas para imponer un modelo económico neoliberal.
Resulta entonces que la figura de un candidato a Rector de una Universidad, no puede desconocer que en su currículum se ponga de manifiesto su participación como autoridad académica de los que usurparon el poder y practicaron el terrorismo de Estado. Se podrá disfrazar su participación (tal cual ha tratado de justificar) en un gobierno de facto como mínimo rol, lo cierto es que Gerard a menos de un año de recibido (1978) ingresó directamente a dar clases como profesor titular de carácter interino sin hacer carrera docente.
Llama mucho la atención que integrantes de la Franja Morada y un Sector del Peronismo Universitario referenciado con el Gobierno de Sergio Urribarri, estén impulsando la candidatura de Gerard para ser Rector de la UNER, sobre todo después de las demostraciones del actual gobernador de consentimiento y alineación con las políticas impulsadas por el gobierno nacional, en las cuales se impulsa un claro mensaje de intolerancia frente a quienes colaboraron con la última dictadura militar; pero más aún cuando a pesar de que la nueva constitución de Entre Ríos lo prohíba, Gerard esté ocupando un cargo en la estructura del Gobierno provincial en caracter de funcionario.
Una persona con esos antecedentes no podría ocupar nunca un cargo electivo en una institución como la Universidad, representando ésta la cima misma del sistema educativo, en donde se supone que se ejerce la plena ciudadanía a partir de una representación de ésta como un ámbito académico, ético y cívico. Sobre todo, si en ese estamento ocupó un cargo de alta relevancia como lo es la Secretaría Académica en la década de 1980, solo, hasta el inicio de la democracia.
Podrá decir Gerard que ocupó un cargo público sin alta responsabilidad porque “era el único ingeniero”, pero en ese caso, me conmueve pensar en la fecha en que asume su rol porque ya en 1980 se sabía el rol que había tenido el gobierno de facto en la desaparición de personas y la persecución de miles.
Tal como alguna vez hizo referencia de estas actitudes nuestra madre de plaza de mayo Hebe de Bonafini, yo lo referenciaría a los sectores que no dijeron nada, sectores que se quedaron pasivos mientras otros pasaban a la resistencia y les costaba ni más ni menos que su vida.
Para que no se mal interprete, quiero expresar que Gerard no es responsable de los crímenes de Estado, ni de su formulación ni, de su concreción, pero sí formó parte de los cuadros dirigentes de ese Estado que estaba usurpando el poder que la ciudadanía les negó.
A 34 años del Golpe, no podemos seguir siendo cómplices.
Verdad, Justicia y Memoria por sobre todas las cosas!!!
Envio el link del curriculum de Gerard a fin de certificar lo referido
http://www.fcal.uner.edu.ar/fcal/index.php?option=com_content&task=view&id=61&Itemid=32


Dejémonos de chicanas. Quienes aducen esto como un desesperado manotazo de ahogado viendo que pierden las elecciones, no tienen ni la más mínima idea de lo que dicen. Un profesional que entra a dar clases a una facultad nueva, con muy pocos docentes calificados no puede ser acusado de “funcionario de la dictadura”: enseñar química no tiene ideología ni es un delito de lesa humanidad, como tampoco encontrar un trabajo HONESTO para alguien recién recibido.
No tienen ni la más mínima idea de la ideología de Jorge Gerard, si no no podrían aducir semejantes disparates. Y lo digo como alguien que siempre estuvo en las antípodas desde el Centro de Estudiantes, donde hemos marcado nuestras importantes diferencias, que actualmente pertenezco a una agrupación independiente y opositora a la actual gestión de la Facultad de Alimentos y que tiene marcadas diferencias desde lo político ya que nunca votaría a un gobierno del partido gobernante y del que es funcionario Gerard lo cual me permite valorar desde una mejor perspectiva a su actuación.
El Ing. Gerard es un excelente profesor, tanto desde lo pedagógico como de parte de sus conocimientos y ha sido un muy buen decano en su paso de 12 años por la Facultad de Ciencias de la Alimentación, alguien con quien uno puede discutir acaloradamente y al rato conversar animadamente de cualquier otra cosa sin ningún resentimiento o incluso hasta pedirle un favor.
Seguramente nunca han recorrido la Facultad de Alimentos de Concordia, otrora un edificio hospitalaro abandonado y que hoy es seguramente la Facultad pública con mejor infraestructura del país, con aulas amplias, escritorios y sillas en lugar de bancos, aires acondicionados split EN TODAS LAS AULAS, una biblioteca modelo, laboratorios con tecnología de punta, planta piloto excepcionalmente equipada, etc, etc y muchos etc.
Nadie está de acuerdo en un 100% con nadie, pero yo estoy seguro que la Universidad de Entre Ríos va a crecer mucho con la gestión del Ing. Gerard, y los que están preocupados por los debates etc,, les aclaro una cosa: a los ingenieros nos gusta hacer, no declamar y en los hechos de gestión está la demostración más cabal del porqué es el mejor candidato.
Muestren realidades y dejen las chicanas para las reuniones de café.
Todos los actores que participan o han participado dentro de la UNER, de Concordia o del resto de la Provincia, saben perfectamente que lo que se tira como rumor en esta página es una mentira sin fundamento.
Gerard al igual que muchos otros docentes y no docentes en la época del proceso cumplieron funciones en las casas de estudio.
Cuando volvió la democracia se impugno y se llevo a la justicia masivamente a todos los que conformaron las UUNN en dicho periodo de tiempo.
Hubo gente que se ensucio las manos y fue demandado, no volviendo nunca más al ámbito académico. Al resto, a los que habían prestado servicios como cualquier trabajador, se los repuso en sus roles luego del proceso judicial.
Contra Gerard nunca se presentaron acusaciones y es así que pudo concursar y posteriormente ser electo como decano.
Sería muy bueno que los medios que pretenden ser serios informen en vez de llevar adelante operaciones políticas BURDAS, que lo único que consiguen es embarrar el buen nombre de las personas.
Por si alguno quiere saber como es el tema realmente, lea lo siguiente http://graduadosfcal.blogspot.com/2010/04/carta-abierta-la-comunidad.html
Me sorprendió encontrar en la página de UNER Debate, un par de comentarios dejados por un graduado y un no docente de Alimentos, en defensa del prof. Gerard, el ausente. Particularmente me llamó la atención el comentario del graduado, que dice en una parte:
“Nadie está de acuerdo en un 100% con nadie, pero yo estoy seguro que la Universidad de Entre Ríos va a crecer mucho con la gestión del Ing. Gerard, y los que están preocupados por los debates etc,, les aclaro una cosa: a los ingenieros nos gusta hacer, no declamar y en los hechos de gestión está la demostración más cabal del porqué es el mejor candidato. Muestren realidades y dejen las chicanas para las reuniones de café”.
Lamento el pobre concepto que tiene el graduado de Alimentos sobre el ejercicio de nuestra profesión, la cual parece reducir al conocimiento de las reacciones de óxido-reducción y a la gestión administrativa. Ya sabemos cómo “hace” el Ing. Gerard al frente de la Comisión de Hacienda del Consejo Superior (dista de lo que afirman respecto de su labor como decano); claro que no lo responsabilizo en exclusiva al mismo, sino a todos los que permiten que –por ejemplo– el presupuesto universitario se apruebe prácticamente sin discusión, esa discusión que al graduado de Alimentos le parece poco importante. No le adjudico la responsabilidad exclusiva de su cortedad de miras al sr. graduado sino a su exquisita formación lograda en la “prestigiosa” UNER y particularmente en facultades dirigidas desde el principio por eficaces personalidades como el democratiquísimo plurifuncionario Gerard. Desde mi punto de vista, su “hacer” junto con las prácticas cotidianas de muchos docentes al tono son contradictorias con el propósito que declaran tener las carreras en nuestra universidad: formar profesionales críticos.
Como les decía, en la página de UNER Debate (http://unerdebate.com.ar/blog/2010/04/de-funcionario-universitario-de-la-ultima-dictadura-a-rector-de-la-uner-en-democracia/) dejaron comentarios y un link a una carta abierta en defensa de Gerard. La copio a continuación, no sin lamentar que sus partidarios en este foro mantengan el mismo “hacer” de su líder: el silencio. Ojalá que las universidades públicas puedan superar este presente marcado por el mercantilismo, el interés privado, la apatía y el miedo.
Estimado Diego; agradezco sus agraviantes palabras hacia mi persona, más viniendo de alguien que no me conoce y ni siquiera sabe de quien está hablando. Por mi parte, lógicamente, no voy a hacer lo mismo.
Como uds. bien dice, apenas soy un egresado de la UNER y, encima, de Ingeniería por lo cual las palabras grandilocuentes no son precisamente algo muy utilizado en mi elemental vocabulario.
Como no vivo DE, EN, ni PARA la Universidad, no conozco sus antecedentes ni pergaminos, aunque por algunas notas con su firma creo que podemos coincidir en más de algún tema, lo cual quizás le produzca un profundo malestar y por que no, hasta urticaria.
No se si usted tiene la suerte de conocer la Facultad de Ciencias de la Alimentación, pero le aseguro que, salvo que sufra de “Sindrome de Diógenes”, le gustaría mucho poder gozar de esa infraestructura a la cual no se acerca ninguna otra facultad de la UNER ni de la forma más remota. A mi también me hubiese gustado estudiar en un lugar así pero, lamentablemente, me tocó otra época, cuando desde el Centro de Estudiantes recaudábamos de a monedas para poder comprar unos baratos ventiladores que nos permitan pasar un poco mejor las largas jornadas de casi nueve horas que pasábamos allí recibiendo elementales, básicos e intrascendentes conocimientos y un poco de pintura para los pizarrones ya que no veíamos nada si bien nuestra escacez de materia gris podía aportar para ello.
Obviamente que esto no nos impedía hacer política universitaria, aunque nuestra prioridad siempre era, fué y será la Facultad y nuestros compañeros; quizás otros optaban por hacer política estéril y sectaria que sólo servía para intentar posicionarse en algún partido político o en algún puesto rentado dentro de la Universidad.
Desde alimentos e historicamente siempre hay una sola forma de trabajar: juntos y a pesar de nuestras diferencias (que las hay y son muchas, pero lavamos la ropa sucia en casa como las buenas y antiguas familias).
Lamentablemente, y a pesar de mi cortedad intelectual por ud. diagnosticada, logro interpretar por sus palabras que le cuesta mucho comprender en el texto palabras como “lo digo como alguien que siempre estuvo en las antípodas desde el Centro de Estudiantes, donde hemos marcado nuestras importantes diferencias, que actualmente pertenezco a una agrupación independiente y opositora a la actual gestión de la Facultad de Alimentos y que tiene marcadas diferencias desde lo político ya que nunca votaría a un gobierno del partido gobernante y del que es funcionario Gerard lo cual me permite valorar desde una mejor perspectiva a su actuación”. El tema que se trata en este debate es la calumnia que acusa al Ing. Gerard de participar en un período nefasto y ser cómplice de él. Si quiere hacer otras objeciones sobre el candidato, le sugiero habra un nuevo debate.
Y es cierto, aquí nadie defiende a su “lider”: quizás sea porque, como yo, nadie considera a un rector “lider” si no un funcionario que debe desempeñar sus funciones correctamente y cumpliendo los compromisos asumidos. Por eso no voy a tener ningún problema en criticar y/o confrontar con la próxima gestión de Gerard o de quien sea. Mi “lider” soy yo, y por eso respondo a sus cortas y agraviantes palabras.
En lo único que coincido con ud. es en lo siguiente: Ojalá que las universidades públicas puedan superar este presente marcado por el mercantilismo, el interés privado, la apatía y el miedo. Y porque no tengo miedo a nada ni a nadie escribo lo que pienso y siento.
Quienes deseen conocer los lineamisntos de la propuesta de Gerard-Benintende lo pueden hacer en el siguiente link
http://graduadosfcal.blogspot.com/2010/04/propuesta-gerard-benintende.html
PD: hace ya varias décadas que Gerard no enseña lo que es una redox, debería actualizarse un poco.
Nobleza obliga: muy bueno el blog, debería tener mayor participación
Estimado Ing. Lampazzi:
Cuando me referí a usted no pretendí agraviarlo. Dije que tiene un pobre concepto de la ingeniería y cortedad de miras –respecto de la ingeniería y de la cuestión universitaria– de la cual responsabilicé en parte a la formación que recibió en la UNER. Son afirmaciones fuertes, que intentaré fundamentar, pero no me parecen agraviantes o por lo menos no intentaban serlo. Para mi, los debates deben distinguirse por la franqueza y la argumentación, y espero que coincida en esto conmigo.
Usted dice descreer de las palabras y preferir la acción. Sin embargo, contradictoriamente, se embarca en una discusión con un desconocido sobre un tema que le resulta importante, y ahí muestra su valoración por el mundo de las ideas. Esto es sensiblemente diferente a rehuir la discusión apoyándose en un cálculo mezquino, que es lo que hace el prof. Gerard cuando evita presentarse en lugares que supondrán cuestionamientos diversos sobre los cuales parece no tener respuestas. Por ese mismo motivo no debe haberse animado a presentar su propuesta en las facultades de Trabajo Social, Educación ni Ciencias Agropecuarias y se ausentó del foro de debate que organizamos desde SiTraDU. Alguien que votó a favor de recibir los fondos de Bajo la Alumbrera sin argumentar podría haberse sentido intimidado de asistir suponiendo un público beligerante, pero tal como lo comprobaron los profs. Fernández y Stang (que votaron en igual sentido que Gerard sobre el tema de los fondos mineros) tanto los organizadores como el público asistente los trató con marcado respeto.
Cuando usted aduce que los hechos de gestión hablan por Gerard no puedo menos que coincidir. Las virtudes que enuncia tienen que ver con la mejora en la infraestructura de su facultad (aulas, escritorios, sillas, splits, biblioteca, laboratorios y demás equipamiento). Coincido con usted en lo valorable de disponer de esas maravillas, pero le aclaro que son condición necesaria pero no suficiente para convertir aulas y laboratorios en una Universidad. Se puede contar con todo eso y formar profesionales serviles, con competencias para controlar las variables de estado de un reactor pero incapaces de cuestionar su papel como reproductores de las desigualdades del sistema actual. Para no aburrirlo le sugiero la lectura de los dos textos de Oscar Varsavsky que van en adjunto, un doctor en química –no un licenciado en ciencias humanas– que pudo haberse conformado con requerir cómodas aulas llenas de pizarrones de colores y múltiples tubos de ensayo, pero que se comprometió con otra idea de formación y ejercicio de la ciencia y la tecnología, que muchos reclamamos para toda la UNER y el sistema universitario nacional. Hay también otros personajes provenientes de las ciencias exactas y la ingeniería que constituyen ejemplos de que éstas pueden y deben ir mucho más allá del cálculo diferencial e integral. Usted mismo demuestra interés por cuestiones políticas que no van separadas del saber instrumental que posee como ingeniero, no se autoadjudique escasez de materia gris ni pobreza de vocabulario. Pero volviendo al tema de la gestión del prof. Gerard, expreso las siguientes dudas: ¿tiene acaso algo que ver toda esa abundancia edilicia de la FCAL con la marcada despreocupación gerardiana acerca del origen de los fondos que procura (por ejemplo los dineros antes citados de la minería contaminante)? ¿O acaso se relaciona con su conocida falta de predisposición en la Comisión de Hacienda del Consejo Superior para someter a discusión el presupuesto de la UNER? ¿Tienen algo que ver con la abundancia material de la FCAL que usted describe su posición al frente de organismos provinciales que manejan caudalosos fondos, como la Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande (CAFESG) y la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación de Entre Ríos (ACTIER), donde ejerce como funcionario del gobernador Urribarri?
De todos modos, entiendo que su molestia mayor tiene que ver con las acusaciones sobre el pasado laboral de Gerard. Dice usted: “El tema que se trata en este debate es la calumnia que acusa al Ing. Gerard de participar en un período nefasto y ser cómplice de él“. Ninguna calumnia, el prof. Gerard fue Secretario Académico de la FCAL entre 1980 y 1984 cuando había suficientes indicios para saber qué sucedía fuera de las aulas (y dentro): tanto en Ingeniería Química de la UNL, donde estudió Gerard, como en la UNER hubo universitarios desaparecidos, encarcelados, torturados, perseguidos. Nadie dice que Gerard haya sido un partícipe activo sino un funcionario silencioso y por ende, desde mi punto de vista, con algún nivel de complicidad. Se puede arguir que se trató de un cargo técnico, sin responsabilidad política, pero permítame dudarlo: ¿podría haber ocupado ese lugar alguien que cuestionara lo que estaba sucediendo? ¿A usted le parece que elaborar planes de estudio y llevar adelante políticas educativas son cuestiones técnicas y no ideológicas? Seguramente el joven ingeniero Gerard habrá estado en contacto con el decano de ese tiempo y con otros secretarios académicos de la UNER, también con los funcionarios del rectorado: ¿carece de dimensiones políticas ese entramado de relaciones? ¿No le permitía acaso una mayor perspectiva sobre los sucesos que ocurrían a su alrededor? Y fíjese lo que le digo ahora: podemos otorgarle el beneficio de la duda y acaso calificarlo de ingenuo (a Gerard), pero como universitarios ¿no tenemos el deber de ejercer un acto educativo y señalar su responsabilidad de frente a la sociedad que deposita su confianza en la “Casa de Altos Estudios”? No estoy hablando de condenarlo a pena de cárcel sino de impedirle el ejercicio de cargos públicos, tal como figura en la Constitución Provincial desde 2008, con el objeto de visibilizar que el ejercicio de un rol cómplice –con mayor o menor nivel de conciencia– es censurable y que como ciudadanos no debemos permitirnos ningún nivel de complicidad con régimen autoritario alguno. Obviamente que existen muchos civiles que también callaron, pero esto no tiene implicancia alguna sobre el caso de Gerard. Hay profesores que afirman que ya fue juzgado por el Consejo Superior y por la Justicia. En el pasado reciente, innumerables personajes con legajos mucho más terribles fueron liberados de sus culpas por leyes provenientes de los más altos Poderes de la Nación, pero gracias a la lucha incansable de los organismos de derechos humanos y a la voluntad política del actual gobierno nacional (uno de sus escasos logros populares) se está logrando que sean juzgados como les corresponde, por eso es perfectamente legítimo volver a cuestionar el pasado de alguien que se postula para ocupar un altísimo cargo de poder en la UNER completa, no sólo en una facultad. Nosotros nos hemos enterado ahora, y no cuando fue elegido decano o consejero superior. El ingeniero Gerard tiene que ofrecer las explicaciones públicas que crea convenientes, enfrentar personal e indelegablemente –como le gusta decir– el cuestionamiento directo de la sociedad y recién ahí podremos determinar si constituye la mejor opción para ocupar el cargo de Rector de la UNER.
Finalmente me despido de usted, expresándole mi consideración por su disposición al debate. Lo saluda atentamente,
Diego Fainstein
Estimado Diego: Extraje este párrafo de su contestación al Ing. Lampazzi: “…El tema que se trata en este debate es la calumnia que acusa al Ing. Gerard de participar en un período nefasto y ser cómplice de él“. Ninguna calumnia, el prof. Gerard fue Secretario Académico de la FCAL entre 1980 y 1984 cuando había suficientes indicios para saber qué sucedía fuera de las aulas (y dentro): tanto en Ingeniería Química de la UNL, donde estudió Gerard, como en la UNER hubo universitarios desaparecidos, encarcelados, torturados, perseguidos. Nadie dice que Gerard haya sido un partícipe activo sino un funcionario silencioso y por ende, desde mi punto de vista, con algún nivel de complicidad…”. El Ing. Gerard ya fue juzgado por la UNER y su reconocimiento a través de dos decanatos y demás, es suficiente para saber que es parte de nuestra institución. Soy clase 1962 y nunca pensé que DEBAN SER JUZGADOS POR COMPLICES LOS MILES DE ARGENTINOS QUE ESTUVIERON EN LA PLAZA DE MAYO APLAUDIENDO Y VIVANDO EL DISCURSO DEL GENERAL GALTIERI CUANDO “TOMO” LAS MALVINAS, MIENTRAS MIS COMPEÑEROS SOLDADOS IBAN A UNA MUERTE SEGURA, no olvidar que el pueblo argentino en su mayoría fue cómplice de las dictaduras!!!. Quiero aclararle que desde nuestra Facultad la agrupación a la que pertenezco apoya al Ing. Gerard como Rector de la UNER. Gracias
PD: Disculpas fue borrador y luego definitivo!!
Listo Rubén, sacamos el borrador y quedó sólo el comentario definitivo. Saludos.
Diego, Muchas Gracias!
Luci o como te llames, poco importa: quiero manifestarte mi absoluta coincidencia con lo que has escrito con altura, objetividad y mucha, pero mucha sinceridad.- Lamento que tengamos una oferta tan, pero tan pauperrima de candidadatos a Rector, que entre ellos este alguien que fue, aunque en un “lugar de poca relevancia formal”, funcionario y funcional a una dictadura genocida que, ademas, saqueo y entrego al pais.- Y he dicho de poca relevancia formal ex profeso, toda vez que en las cosas esenciales de la vida, en aquellos actos fundacionales y definicionales de nuestra existencia (lo otro es solo y pobremente permanecer y transcurrir), lo formal no interesa y lo minimo es, acaso, lo maximo tambien.-
Algun garantista de ocasion podra decir: “y bueh, a Gerard lo convalidan tres (3) ejercicios como Decano, con lo cual, fueron aquellas oportunidades en las que se debio promover su impugnacion”.- Error. Mendaz y vanal argumento de defensa.- Recuerdese que el General genocida Bussi, antes de que en el Congreso de la Nacion se le rechace su diploma, fue Gobernador de la Provincia de Tucuman, ungido por el voto popular.-
En el caso del Ingeniero Quimico colaboracionista, la doctrina Bussi es plenamente aplicable.-No tiene vuelta, salvo actitudes canallas propia de los judas que abjuran de sus convicciones y discursos progresistas, inmolando sus banderas y creencias en el mercado de las intrigas y las conveniencias de todo tipo.-
Pero mas alla de los instersticios legales, donde todo es opinable y a veces se cuelan picardias de baja estofa, ubicados ya en en plano de la etica republicana y en un consecuente y reponsable ejercicio de la memoria historica, lo del Ingeniero Gerard no tiene retorno.- El solo hecho de haber sido nombrado como Secretario Academico durante la tristemente celebre gestion Barnada (Nazi confeso, cuya fatuidad incomodaba tanto o mas que su posicion ideologica), y aceptado libremente tal cargo en plena epoca de desapariciones, asesinatos, torturas de compatriotas y sustracciones de bebes, dentro y fuera de la UNER), lo hacen merecedor del reproche etico y, a la vez legal, de haber violentado con su actitud las Constituciones Nacional y Provincial.-
Esos “buenos tipos, acaso ingenuos y desprevenidos” que dicen haber ignorado tanto horror y barbarie, fuieron idiotas utiles, tan utiles y serviles a los diabolicos designios de los mentores y ejecutores del golpe de marzo de 1976 que, en el mejor y mas indulgente de los casos, no puede premiarse con el olvido y la primera magistratura de una acedemia, a quienes fueron directa o indirectamente, lacayos y mucamas de la dictadura.-
Piensese por un minuto siquiera, que mientras al entonces joven Ingeniero Gerard se lo designaba (nadie, absolutamente nadie lo eligio, al menos que perteneciera a algunos de los claustros) como Secretario Academico de la Facultad, a otros, tanto o mas jovenes que el, perdian sus vidas en centros clandestinos de detencion, en vuelos de la muerte, o pasaban años encarcelados u optaban por otra forma de morir, como es el exilio obligado.-
Es entonces, que llega la hora, la necesaria hora de hacer el analisis que nos permita la comprension final, para saber y tener en claro, muy en claro, que no todos fueron iguales.-Y que consecuentmente, tampoco pueden ocupar los cargos de la democracia, quienes la violaron o ayudaron a hacerlo.-
Aunque sea el unico, aunque me quede solo, pero en nombre de aquellos que, aun equivocados perdieron sus vidas por seguir ideas, impugnare judicialmente la candidatura del Ingeniero Jorge Gerard.- Pero tambien, advierto, en mi propio nombre y en el de mi conciencia, denunciare academica y judicalmente a todos aquellos que, a guisa de la votacion nominal, decidan su voto por quien no reune las condiciones morales ni juridicas para ser Rector de nuestra querida UNER.-
Aclaro, por las dudas, que ni siquiera conozco la cara del Señor Gerard, ni siquiera participo auspiciando una lista, ya que mi candidato, el Dr. Luis F. LAFFERRIERE, desistio de serlo hace ya algun tiempo.-
Aclaro tambien, que ene modo alguno le reprocho al Ingeniero Gerar haber participado de actos violatoruos de derechos humanos o de delitos de lesa humanidad.- Si digo, con firmeza, pasion y honestidad intelectual, que por su historia y por las prohibiciones expresas que dimanan de sendas constituciones, el no puede ser elegido Rector.-
Evitemos, aun estamos a tiempo, de que nuevamente cobre vigencia aquella parte del manifiesto liminar de la Reforma del 18: “los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”.-
Pdta: lamento que el Sr. Urribarri, Gobernador de la Provincia, promocione la candidatura a Rector de la UNER del Ing. Gerard.- Pense que aun le dolian las muertes de sus propios compañeros.- Ruben Pagliotto
Observacion: el teclado de mi PC se desconfiguro, motivo por el cual, no reconocer acentos o tildes.- La falta de ello, no es por ignorancia, sino por una complicacion de las nuevas tecnologias.- (seguro que el Director de la Agencia de Ciencia y Tecnologioa de E.R., no le sucederia lo mismo.).-
Ruben Alberto PAGLIOTTO -Abogado y Docente de la Fac. Ciencias de la Educacion.-
Gerard es solo el candidato…
Por primera vez en años la UNER se enfrenta a un proceso electoral donde existen tres propuestas para representar a la institución.
Las tres formulas coinciden en su diagnostico de situación y que la institución debe realizar un profundo cambio, ¿Será solo discurso o alguna de las tres tiene la vocación de una renovación basada en el trabajo conjunto con acuerdos programáticos basada en el respeto mutuo y asumiendo la voluntad de la mayoría?.
Resulta un gran avance que luego de tantos años de normalizada la UNER que se puedan presentar alternativas al proyecto dominante que pretende su continuidad.
El gran interés despertado ante el surgimiento de propuestas ha desatado además, el sano debate y la interpelación de los candidatos que representan ésas propuestas.
Ante esto, ha surgido un profundo cuestionamiento acerca de uno de los candidatos a Rector, el cuál manifiesta públicamente en su currículum haber sido Secretario Académico en el periodo de la dictadura militar entre los años 1980 y 1984. Tal caso, no resulta ser nuevo en la UNER, ya que en otra oportunidad hubo un candidatos que poseía semejantes cuestionamientos, pero frente a éstos se llego a que dicha candidatura fuera retirada o por lo menos no recibiera el apoyo de gran cantidad de electores de la Asamblea Universitaria; situación que en nada se parece a la presente, a la luz de la firmeza en el sostenimiento de la candidatura del Ingeniero Gerard.
Quienes apoyan la candidatura de Gerard, aducen que: “…esta situación ya fue dirimida oportunamente…”, “que las denuncias solo se deben a un operativo de prensa por cuestiones electorales…”, “que son canalladas de quienes quieren confundir al electorado…”, “…que son chicanas de sectores que quieren ensuciar la memoria de lo que paso en la ultima dictadura…”, ”que…”.
La realidad, es que muchos de los integrantes de la Universidad manifestaron no conocer esa situación, la cuál fue sacada a la luz a raíz de las denuncias públicas realizadas en medios de comunicación y a través de cadenas de mails; situación que me parece adecuado siendo yo una de las denunciantes; pues quienes cuestionamos una candidatura por semejantes fundamentaciones merecemos tener su derecho de ponerlo en consideración ante la Comunidad Universitaria como así también de la sociedad en general.
Si hay algo que está claro en la UNER, es que su historia ha sido conducida por un sistema de premios y castigos: aquellas Unidades Académicas que no apoyaron a la formulas ganadoras, debieron resignarse a gestiones relegadas a funcionar con presupuestos ajustados, invalidando acaso toda posibilidad de crecimiento y desarrollo de propuestas que tal vez hubiesen significado un modo diferente de pensar la Universidad.
El miedo, que fundadamente tienen algunos electores de manifestar su disidencia, se basa en los actos que pueden revisarse en la historia de crecimiento o retracción de cada Facultad, y en quienes “deberán hacerse cargo de las consecuencias…¿?”.
La falta de un debate sano y serio en la Universidad, ha llevado a extremos que pueden resumirse en el “no dialogo”, en donde los que ejercen el poder no escuchan a quienes se atreven a manifestar su disidencia, y por el otro lado, sectores en donde encuentran como única forma de hacer política los agravios y descalificaciones personales a las cuales tampoco adhiero.
Gerard, es solo el candidato, su candidatura se basa en la necesidad de mantener el “status quo” de los que tienen el poder en la Universidad y pretenden seguir haciéndolo, basado en al continuidad absoluta de sus miembros a partir del apoyo del brazo de la UCR en la Universidad y llamativamente también un sector del peronismo identificado (al menos eso dicen) con el gobierno provincial de Sergio Urribarri.
Ante esta situación surgen varios interrogantes:
¿Puede la Asamblea Universitaria avalar un candidato a Rector con semejantes antecedentes expuestos?, respuesta que muchos dirán que si se puede, y esta a la vista que a la fecha no existen impugnaciones a la misma.
¿Debe entonces la asamblea votar este candidato? Esto será develado en próximo sábado 24 de abril.
¿Puede la comunidad de la UNER ungir como representante máximo, a quien fuera funcionario de la última Dictadura?
Los resultados de esa elección reflejarán, si se decide por la continuidad del proyecto actual, la contradicción existente en la UNER.
La Asunción de Gerard como Rector, dejará a la vista la realidad de un grupo que gobierna una Universidad que sus discursos acuerda con la Legislación Nacional y Provincial con respecto a décadas malditas de la historia Argentina que les costo y les cagó la vida a cientos de miles de Argentinos; pero en la práctica como tantas otras veces (lamentablemente muy seguido últimamente), esconde ésas banderas democráticas para no perder los espacios de poder que detentan.
Ante esto, queda más que claro que los únicos responsables de la elección del Rector son los Asambleístas, a la fecha y dadas las elecciones en la diferentes Unidades Académicas, ya sabemos quienes son incondicionales a este proyecto político, que implica seguir en el mismo camino a costa de validar con su voto esta situación de irregularidad manifiesta.
Si la mayoría de los electores de la Asamblea así lo deciden recaerá en ellos la última responsabilidad de los destinos de la UNER y la continuidad de proyecto actual entonces comparten la misma ideología, ya que el Ing. Gerard es SOLO EL CANDIDATO.
Estimado Diego:
La Verdad es que te escribo esto en relación a que supongo que se trata de un error¿?, el hecho de que se haya descolgado del foro UNERDEBATE mi pensamiento sobre lo que significa la candidatura del Ingeniero Gerard para la continuidad de la estructura de poder que viene gobernando la UNER desde el momento de su normalización.
Y digo supongo, porque la verdad es que me dolería muchísimo comprobar que sólo publican los pensamientos de las personas cuando les son afines a sus pensamientos o les sirven para guiar sus debates.
Estimado Diego, quiero expresar que es la explicitación de mi pensamiento junto con la de tantos otros lo que ha servido de disparador en el cuestionamiento de la candidatura de Gerard.
Reflexión que en función a honrar la memoria y mi historia personal y la de tantas otras, el 24 de marzo escribí el articulo “De funcionario universitario de la última dictadura a Rector de la UNER en democracia”, el cual decidí compartir en cadenas de mails y con mucho gusto con ustedes también, el cual no pretendió ser más que un humilde aporte sobre un tema oculto para muchos y que tenía atragantado y no quería que se me pudriera por dentro sin poder decírselo a alguien.
El espacio de unerdebate de SiTraDU, a mi entender debe ser un espacio plural, en donde absolutamente todos los que integramos esta gran comunidad Universitaria nos animemos a expresar libremente algunas reflexiones que nos sirvan de disparadores como puntapié del profundo debate que nos debemos acerca de lo que somos y del proyecto que queremos para esta querida institución.
Por lo anterior, es que reclamo se publique mi artículo “Gerard es solo el candidato…”.
Gracias.
luciespinosa@yahoo.com.ar
Hola. El artículo lo publicaste dos veces, en esta entrada y en esta otra: http://unerdebate.com.ar/blog/2010/04/acotadas-impresiones-del-foro-con-los-candidatos-al-rectorado/
Para que no quede repetido lo dejé sólo en esa última dirección. De todos modos, para evitar suspicacias, vuelve a aparecer en ambos lugares. Me parece evidente que publicamos todo, incluso aquello con lo que no acordamos (es evidente en esta misma discusión). Saludos.
GRACIAS DIEGO
YA SUPONIA SE TRATABA DE UN ERROR MUY AMABLE
Estimados todos: la verdad que a veces uno se embala en el apasionamiento de las discusiones, sobre todo cuando siente lo que dice y dice lo que siente.- Este domingo, ya muy tarde por la noche, me entere el resultado de las elecciones de Rector de la UNER, y me senti muy, pero muy defraudado.- Mas que por el resultado que era esperable y por la ostensible pobreza en la oferta de candidatos (porque debia apelarse a un colaborador de la dictadura), fue por el pauperrimo, raquitico y terminal estado de conciencia que acusa nuestra ciudadania universitaria.-
Prueba irrefutable de ello lo constituye un hecho incontrastable: salvo la solitariay valiente voz del Profesor German Canteros y la de un acallado Estudiante (a quien se le obturo el uso de la palabra en nombre de una segura disposicion estatutaria formal y de una actitud recurrentemnte autoritaria del actual Rector), nadie, absolutamente nadie de los alli presentes, alzo su voz para impugnar al Ing. Gerard.-
Pensaba -mascullando bronca y soportando una tristeza infinita producto de la decepcion sufrida- que entre tantos trabajadores del intelecto, concurrentes asiduos a marchas por la defensa de los derechos humanos y humanistas y progres por doquier que habran abundado en esa Asamblea Universitaria, me parece increible, por no decir imposible, que solo dos consejeros hayan efectuado ALGUN TIPO DE CRITICA a la candidatura del Ingeniero Quimico, otrora colaborador de la dictadura en la Universidad.-
Podria decir muchas, muchisimas cosas y aburrirlos demasiado a quienes lean estas lineas; pero en rigor de verdad, NO VALE LA PENA.- Este estado de cosas lamentable y oprobioso, ni siquiera amerita que uno se desgaste en soledad impugnando a quien por accion u omision de 184 consejeros, sorteo sin demasiados obstaculos la votacion en la Asamblea.- Lamento mucho, de verdad, que el silencio, los miedos, las conveniencias (y no las convicciones) acallen las voces criticas en la Universidad.-
Por las dudas y, sin perjuicio que a nadie le quitara el sueño mi opinion y, menos que menos, al novel Rector, ratifico que cada dia de sus cuatro (seguramnte seran otros cuatro mas) años de mandato sera impugnado desde mi conciencia, en silencio, pero con la coherencia que afortunadamente puedo exhibir con orgullo legitimo y sin falsas modestias.- Seria una derrota segura intentar algo ante la justicia, lo que hubiere tenido sentido y legitimidad, si alguien, aunque sea uno solo de los consejeros hubiere convertido en formal impugnacion sus criticas hacia el candidato, maguer el resultado de la asamblea lo hubiese convalidado.-
Pero aunque para nada sirva, piensen cada uno de aquellos que le dieron el voto de confianza al Ingeniero Gerard, que abjuraron malamente de la memoria historica, del dolor de los que no estan por haber desaperecido de este mundo en los años de plomo y terrorismo de estado en que Gerard ocupaba el cargo de Secretario de la FCAL, siendo ya bastante grandecito…
Piensen, sobre todo, que guardaron un ominoso silencio, tanto como el que guardo aquel joven Ingniero Quimico, cuando acepto ser el Secretario Academico de una Facultad en los años de la muerte y el horror.-
Que pena, la verdad que pense que teniamos una masa critica de gente con mejor conciencia y que atesoraba otros valores.- Pero me equivoque de cabo a rabo, debo reconocerlo.-
Y para Ud señor Rector Electo, reconozca su error, diga algo que nos convenza que no es apenas un converso, sino un convertido sincero y de verdad a los valores de la republica y el estado de derecho. Ese estado que le permite a Usted ser Rector, distinto de aquel del que usted fue complice directo o indirecto y que castigo con la muerte y la tortura a quien por pensar distinto representaba una amenaza contra los valores occidentales y cristianos y la doctrina de la seguridad nacional.-
No se trata de Honores, sino de Honor.- Entiendalo Ingeniero Gerard; entiendanlo Consejeros todos.-
Y los dolores que nos quedan….!!!
Con mucho sufrimiento y algo de bronca.- Ruben Pagliotto