Los docentes seguimos trabajando en condiciones adversas. La Universidad actual está lejos de encarnar esa promesa de transformación que en algunos momentos del pasado pareció posible. Como trabajadores de la educación comprometidos con el presente y el porvenir de quienes poblamos este país consideramos urgente que se aseguren las siguientes condiciones para el sostenimiento de la Educación Superior Pública:
- Presupuesto de las UUNN acorde a sus necesidades de funcionamiento.
- Transparentación y saneamiento de la economía universitaria.
- Democratización de los órganos de gobierno.
- Salarios de acuerdo a la canasta familiar.
- Debate público sobre el propósito de la formación superior y la investigación.
- Mecanismos de favorecimiento del acceso a la universidad pública de todos los sectores sociales.
Estos reclamos no pueden ser materializados sin conflictos, puesto que existen grupos dentro y fuera de la universidad que medran de diversos modos con la situación actual. Desde nuestro sindicato reclamamos al gobierno el cumplimiento de su responsabilidad en tanto garante del derecho a la educación pública, por lo cual no sólo exigimos aumento presupuestario sino que éste sea distribuido con autonomía por los cuerpos directivos y no a través del funesto mecanismo de financiación por programas. Este presupuesto debe contemplar salarios dignos para todos los trabajadores. Requerimos también que los organismos decisorios de las UUNN, y en particular de la UNER, se democraticen y transparenten su funcionamiento, asumiendo que todos contribuimos al sostenimiento de la educación pública y ésta parece estar ajena a su responsabilidad social.
Nuestro sindicato convoca a continuar debatiendo estos temas. No consideramos zanjados nuestros reclamos con aumentos salariales aislados de una política de fortalecimiento de la educación superior. Los exiguos incrementos que ofrece el gobierno resultan insuficientes incluso para mantener el poder adquisitivo del pasado reciente, puesto que ni alcanzan para neutralizar el efecto confiscatorio de la inflación existente. Peor aún, en la Mesa de Negociación, demorada hasta hoy, el gobierno ni siquiera ofreció aumento salarial alguno. Llamamos a todos los universitarios a activarse en defensa de las Universidades Públicas, pero no sólo para mantener sus puertas abiertas sino también para orientarlas en pos de atender las necesidades y problemas de la ciudadanía, para todo lo cual consideramos necesario autoconvocarnos y fortalecer nuestros instrumentos de lucha, entre los cuales se cuenta SiTraDU. El Sindicato de Trabajadores Docentes Universitarios se declara en estado de alerta e invita a participar de las discusiones para determinar el plan de acciones.


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