El jueves 3 de diciembre nos convocamos más de 30 mujeres a la primera reunión de la Comisión Organizadora del XXV Encuentro Nacional de Mujeres, que se realizará en Paraná el año que viene.
Entre las asistentes se encontraban mujeres que en el año 2000 conformaron la Comisión del XV Encuentro (que también se realizó en nuestra ciudad) quienes relataron su experiencia en la organización a las demás compañeras. A partir de estas charlas se decidió conformar las siguientes subcomisiones, en vistas al próximo encuentro:
- Finanzas
- Prensa y Propaganda
- Logística
- Cultura
Con el objetivo de que más mujeres se sumen a la Comisión Organizadora y puedan participar de esta experiencia que es única en el mundo, la primera subcomisión que comienza a funcionar es la de Prensa y Propaganda, para motorizar la difusión de las invitaciones a la próxima reunión, que quedó prevista para el martes 15 de diciembre, a las 20:30, en el Comedor Universitario (Andrés Pazos 149).
Los Encuentros de Mujeres son autosostenidos y autoconvocados. Es nuestra tarea, entonces, conformar la Comisión Organizadora, garantizando la participación abierta de todas las mujeres a título individual: amas de casa, obreras industriales y rurales, estudiantes, campesinas, mujeres militantes, profesionales, de pueblos originarios, empleadas estatales, etc. Necesitamos organizar el Encuentro, para que miles de mujeres de todo el país vengan a nuestra ciudad y puedan intercambiar sus experiencias para encontrar entre todas los caminos necesarios.
LAS ESPERAMOS EL MARTES 15 DE DICIEMBRE, A LAS 20:30
EN EL COMEDOR UNIVERSITARIO DE LA UNER (ANDRÉS PAZOS 149, PARANÁ)
¡EL ENCUENTRO ES DE TODAS!


Si bien tengo entendido, en las comisiones desarrolladas en el encuentro no pueden participar varones. Ahora bien, ¿se sigue reproduciendo esta lógica en la organización del encuentro y, además, en las tareas que tenga que ver con la difusión a nivel nacional se tan importante evento?
Aparentemente, por como se expresa el comunicado, la organización del encuentro también deja de lado, en la práctica, las opiniones de los “varones”. De esta manera, tendríamos que repensar, compañer@s, si efectivamente la consiga “la salida es entre los dos” se cumple, consecuentemente con lo que se dice.
Mi intervención es realizada desde el punto de vista de un militante, con trabajo en la comunicación/educación.
Vale recordar que el encuentro anterior, en Tucumán, fue transmitido mediante radio por internet gracias al trabajo de la Red Nacional de Medios Alternativos (fue consecuencia de las resoluciones del 6º encuentro de la RNMA en Paraná, como también ahora se trasmitirá el XI encuentro de la UAC en Córdoba), entonces, resulta interesante pensar que nuevamente se podría transmitir, pero de seguir persistiendo la idea de invitar solamente a las mujeres a la conformación del trabajo en torno a la organización de un encuentro, netamente político e ideológico, quizás estaremos desaprovechando valiosos aportes.
Mis más mayores deseos de éxito.
Si te fijás, la mayoría de las acciones llevadas a cabo en el espacio público están encabezadas por hombres, o por mujeres que imitan un modelo masculino de dureza, cordura, rigidez. Muchas mujeres lo toman como algo muy común, y descansan en que ellos dirán más o menos lo que ellas están pensando. Esto hace que muchas no sepan -ni se imaginen- que pueden hablar, reflexionar, equivocarse, hacerse oír.
En muchas reuniones sociales, públicas y privadas, la conversación, los gags y chistes, los juicios de valor respecto a identidades, sexualidad, políticas públicas, ciencia, conocimiento, son “copadas” por hombres, (o por un “modelo masculino socialmente aceptado” que también alcanza a ciertas mujeres que en esas mismas reuniones intentan “quedar bien” si lo digo de esta manera y no de otra) hasta llegar a un punto en que las mismas mujeres empiezan a decir que “si no vienen los hombres, esto se cae”, o “esperemos a que llegue mi novio/marido/papá/hijo/profesor/gurú para saber qué opina sobre este asunto”.
Siempre hay militantes que se quejan por querer participar en estos encuentros, pero me parece que hay lugares donde sí se pueden combinar acciones, y ámbitos como éstos que -justamente- se crearon para que las mujeres se re-conozcan, re-flexionen, re-aprendan entre ellas.
Pienso que la comparación para que se entienda un poco más sería algo como esto:
Sistemáticamente, durante siglos y en todas las culturas, a las personas que se llaman Daniel las destrataban, deshumanizaban, los silenciaban (no se sabía muy bien qué opinaban, y si opinaban, los opresores tergiversaban los dichos o los transformaban en chistes), o le decían (obligaban) a ser de una forma, pensar de cierta manera, y prohibirle acercarse a los que se llaman de otra forma, incluso a los no-nombrados y a los innombrables.
Después de años de sometimiento, los Danieles decidieron organizarse y juntarse sólo entre ellos, para ver si en las distintas prácticas, en privado y en público, podían ser considerados por los Carlos, los Alberto, los Darío, y hasta si podían empezar a nombrarse a ellos mismos como Carlos Daniel, Mariano Daniel, Daniela, o Roberto Carlos, sustituyendo el nombre con el que fueron violentamente nombrados.
Actualmente, sobre todo en las ciudades más desarrolladas y cosmopolitas, los Danieles han acaparado el espacio público y representativo, pero son los más visibles. Todavía hay Danieles en las cárceles, en el campo, sobre la ladera de las montañas, en blogs, en prostíbulos, en las mismas familias, en clubes y partidos políticos, y en su mismo nombre -es decir, aquellos que se llaman Daniel pero no saben por qué se llaman Daniel ni los derechos y responsabilidades que les caben por tal-, que desconocen la existencia de estas reuniones, sus objetivos, su importancia, su complejidad, sus contradicciones.
Antes de invitar a los Carlos y a los Néstor a participar de estos encuentros -personajes públicos con los que la mayoría de la gente se identifica-, los Danieles más visibles seguirán convocando a sus tocayos todavía invisibilizados, con miedo a mostrarse y hablar de sí mismos.
Hola: les escribo para pedirles que nos envien una forma de contactarnos ya que somos de la ciudad de Concepción del Uruguay, provincia de Entre Rios y estamos organizandonos para participar del Encuentro.
Quedo en espera de sus comentarios.
Saludos,
Elisa