UNER Debate
  • Inicio
  • Enlaces Gremiales
  • Estatuto
  • Más Enlaces
  • Medios Locales
  • Sobre nosotros
KEEP IN TOUCH

UNER Debate

Espacio de encuentro y discusión de los docentes de la Universidad Nacional de Entre Ríos.

Categorías

  • Cronicas
  • Debates
    • Conflicto Agrario
    • Crisis Internacional
    • Derechos Humanos
    • Deuda Externa
    • INDEC
    • Internacionales
    • Ley de Medios
    • Medio Ambiente
    • Minería
      • En Los Medios
    • Nacionales
    • Reflexiones
    • Sojización
  • Luchas
    • Ad-Honorem
    • Delegados
    • Jubilados
    • Medidas de Fuerza
    • Salarios
  • Noticias
  • Sindicales
    • AGDU (2007-2009)
    • Otros Gremios
    • Reuniones
    • SiTraDU
  • Universidad
    • Auxiliares
    • Ciencia y Tecnología
    • Cursos y Talleres
    • Estudiantes
    • Formación Docente
    • Ley de Educación Superior
    • OSUNER
    • Precariedad
  • Varios
    • Artículos
    • Cartelera
    • Ciclo de los Sábados
    • Nota de Tapa
    • Recomendados
    • Revistas

Archivos

  • abril 2011
  • febrero 2011
  • enero 2011
  • diciembre 2010
  • noviembre 2010
  • octubre 2010
  • septiembre 2010
  • agosto 2010
  • julio 2010
  • junio 2010
  • mayo 2010
  • abril 2010
  • marzo 2010
  • diciembre 2009
  • noviembre 2009
  • octubre 2009
  • septiembre 2009
  • agosto 2009
  • julio 2009
  • junio 2009
  • mayo 2009
  • abril 2009
  • marzo 2009
  • febrero 2009
  • enero 2009
  • diciembre 2008
  • noviembre 2008
  • octubre 2008
  • septiembre 2008
  • agosto 2008
  • julio 2008
  • junio 2008
  • mayo 2008
  • abril 2008
  • marzo 2008
  • diciembre 2007
  • agosto 2007
  • julio 2007
  • mayo 2007
  • septiembre 2006

Lucha de clases en la escuela pública (por Martín Caparrós)

jul27
2009
Written by Mariquita Castells

Soy un producto de la escuela pública argentina y a veces, cuando me distraigo, me da orgullo; mi hijo también fue a la escuela pública y acaba de terminar su quinto año. Pero en las décadas que pasaron desde que empecé primer grado –inferior– nuestro sistema educativo cambió brutalmente. Cuando yo era chico sólo iban a colegios privados los garcas que querían educarse a fuerza de hostias y los raros que preferían hablar otros idiomas y los vagos que la escuela pública no soportaba más. Pero mis amigos y yo –hijos de la clásica clase media porteña– sabíamos que el sistema de educación estatal era nuestro lugar: la escuela pública era la mejor, la primera opción. Ahora no: mis amigos dudan mucho antes de mandar a sus hijos a una escuela del Estado –y la mayoría no lo hace.

La educación pública ya no es para todos, ni para el que la elige; es para quien no tiene más remedio. Tres de cada cuatro alumnos estatales pertenecen al tercio más pobre de la población. Entre el 20 por ciento más pobre, nueve de cada diez van a la escuela pública; entre el 20 por ciento más rico, uno de cada siete. Y la tendencia se acelera: en 1997 el 24 por ciento de los chicos acomodados iba a escuelas públicas; en 2006, según un informe del Centro de Estudios de Políticas Públicas, sólo el 15 por ciento. Las cifras precisan lo que ya sabemos: que los padres quieren mandar a sus hijos al privado. En la escuela sarmientina quedan los que no pueden: los más pobres.

El fracaso de la educación pública es el efecto más espectacular del derrumbe del Estado argentino. Solía ser su estandarte: la forma más eficiente de producir esa relativa integración social que nos constituyó como país, en esas aulas donde, bajo los delantales blancos, las clases sociales se mezclaban por un rato y se formaban con las mismas consignas, las posibilidades brevemente emparejadas. La educación pública servía para equilibrar, para integrar, para “redistribuir” –y para producir un país más educado, con mejores posibilidades en todos los terrenos . Ahora parece como si no importara. Y, de hecho, no les importa a los que manejan el Estado: hace mucho que mandan a sus chicos a colegios privados. Es una característica de muchos estados actuales –sus dirigentes no se incluyen en ellos, no usan sus escuelas y hospitales, no le pagan impuestos, no respetan sus leyes–y es curiosa: ¿quién se imagina al gerente de la cocacola pidiéndose una pepsi?

Así que tengo una propuesta populista para encarar la cuestión educativa. Es una ley que habría que votar cuanto antes: “Queridos gobernantes, no todo pueden ser alegrías, ganancias extraordinarias, honores merecidos, gratitud popular. Los cargos deben tener alguna carga. Y ésta será modesta pero inflexible: se ordena, so pena de prisión y pedorreta pública, que todos los funcionarios del Estado –de un nivel equis para arriba– manden a sus hijos y nietos, sin excepción, a la escuela estatal más cercana”. Es posible que, entonces, la educación pública mejore seriamente. Así estamos, en la lucha de clases.

La lectura de esta nota, más el conocimiento de un anteproyecto de ley impulsado por padres rionegrinos en 2002, proponiendo lo mismo; y un proyecto del senador brasileño Cristiam Buarque – ex ministro de Educación del gobierno de Lula -, con similar proposición en el país hermano, fortalecieron la sensación de que no era una idea tan absurda.
La “ingenuidad” sumada de muchos puede transformarse en una decisiva manera de instalar el tema y llegar a que se debata seriamente.

Si estás de acuerdo, reenviá este mensaje para que se propague y el mail grite hasta que nos escuchen.

Posted in Artículos, Recomendados
SHARE THIS Twitter Facebook Delicious StumbleUpon E-mail
« Declaración Conferencia Mundial de Ed. Sup. (2009)
» Sucedio hace 31 años

Comentarios Recientes

  • Debate popular-Julio 02/08/2011 Tengo claras las cuestiones sobre el aborto pero lo que me cuesta reflexionar es si...
  • Julio-Debate popular 17/06/2011 Una linda propuesta para ver . Sería como una especie de drama romántico.
  • Julio-Debate popular 12/06/2011 Me parece que Estrada O Mariano Moreno suenan bien representativas.
  • Antonio 30/05/2011 Mi propuesta es que toda la energía perdida que dedican a promover la muerte, sea la total del...
  • Rosa AliciaThillois 16/05/2011 no se está cumpliendo con lo pactado, es necesario que las agremiaciones ,hagan los...

Autores

  • Alberto Galussi
  • Alejandro Haimovich
  • Alejandro Saavedra
  • Alfonsina Angelino
  • Alicia Cevedo
  • Alicia Naput
  • Analia Matas
  • Andres Borgetto
  • Angelina Uzin Olleros
  • Bertha Baldi Coronel
  • Cesar Penna
  • Claudio Ferrero
  • Comision Interclaustros Universitaria
  • Corina Romero
  • Coty Riegelhaupt
  • Daniel Villagra
  • Daniela Vera
  • diego
  • Diego Fainstein
  • Edgardo Ossanna
  • Eduardo Medina
  • Elias Stang
  • Elina Cánepa
  • Ernesto Klimovsky
  • Esteban Rossi
  • Fernando Baffico
  • Francis Basso
  • Gabriela Romero
  • Guillermo Luciano
  • Gustavo Lambruschini
  • Gustavo Pizzio
  • Horacio Robustelli
  • Ignacio Gonzalez Lowy
  • Ines Ghiggi
  • Isabel Truffer
  • Jesuana Aizcorbe
  • Jorge Garcia
  • Juan Emilio Pascual
  • Juan Fraiman
  • Julieta Cattaneo
  • Laura Benetti
  • Laura Naput
  • Luis Lafferriere
  • Marcelo D'Amico
  • Marcelo Mangiante
  • Maria Eugenia Almeida
  • Maria Gracia Benedetti
  • Maria Isabel Laurencena
  • Mariana Geniz
  • Mariana Saint Paul
  • Mariquita Castells
  • Matias Oliver
  • Mercedes Garcia
  • Miguel Richard
  • Monica Sforza
  • Natalia Vega
  • Nicolas Rigaudi
  • Oscar Bosetti
  • Oscar Di Liscia
  • Pablo Farneda
  • Ruben Pagliotto
  • Sergio Cristani
  • Silvio Mendez
  • SiTraDU
  • Sonia Zapolsky
  • Susana Cazzaniga
  • Susana Celman
  • Susana Perrone
  • Techi Trachitte
  • Tercy Navarro
  • UNER Debate
  • Walter Lauphan
  • Zunilda Ulla
Powered by Authors Widget

EvoLve theme by Blogatize  •  Powered by WordPress UNER Debate