Los jubilados, al igual que los docentes en actividad, queremos una vida digna. No tuvimos salarios justos, acordes al esfuerzo que realizábamos; los que nos jubilamos en 2003/04/05 teníamos diez años de aportes con el 50% de los ingresos en negro!! Figúrense….
Influyen en la decisión de jubilarse (o no) muchos factores. La parte económica no es menor, pero puede resultar no prioritaria. Está la salud, la conformidad con lo que se está haciendo; la rigidez de algunas situaciones institucionales. Cada uno tiene su historia. Cuesta, es un momento difícil de pasar…
Jubilarse no es bajar banderas, ni brazos, ni actividad intelectual. Sucede que hay temas, actividades largamente postergados, y en función de contar con más “tiempo libre”, pueden ir abordándose. Se valoran encuentros, cursos, charlas, con otra perspectiva (no sólo la académica!). Algunos continuamos en contacto con alumnos (actividades personales, clases, orientación sobre temas en que somos consultados); o nos acercamos a cátedras abiertas o foros de discusión (no solo universitarios).
No es lo mismo jubilarse como Profesor a cargo de Cátedras o Proyectos (Titular, Asociado, Adjunto) que como Jefe de Trabajos Prácticos o Auxiliar. Hay más posibilidades de continuar haciendo algo “dentro de la Universidad” en el primer caso.
Y últimamente está tambien la parte gremial: ¿dónde estamos? ¿Cómo integrarnos al nuevo espacio generado a través de UNER-Debate? ¿Se está redactando algín borrador de Estatuto? ¿Contempla nuestra situación?

Comentarios Recientes