Preguntas y dudas: especialmente dirigidas a Alejandro Jaimovich.
La situación de los jubilados: algunos aún figuran como afiliados (padrón) y otros hemos pasado a integrar la hueste de los olvidados (mi caso, Cevedo). Reclamé, no me contestaron. Los artículos 9 y 13 del Est.Agdu reconocen la condición de afiliados pero Marina (empleada) dice que Gerbhart (asesor) expresó algo así como que somos ” afiliados pasivos”…. o sea sin derechos????
En medio de este descomunal despelote no he vuelto a insistir. En base a qué Estatuto podríamos los afilidos jubilados pasarnos al nuevo gremio? Es necesario que nos desafiliemos (aquellos que aún figuran) en el padrón?
En fin, trataremos de estar en contacto. Gracias
Cevedo

Estimados colegas: estas preguntas del Sr. Cevedo son grandiosamente elocuentes y hablan del “cuidado y la protección” que hace la actual conducción de nuestros afiliados, algunos descartables, otros prescindibles (sin información, sin posibilidad genuina de participación y de pensar de modo disidente), otros acólitos; otros, tal vez indiferentes o temerosos.
Qué habrá qe hacer para “figurar” en las listas o saber quiénes están o no afiliados, derecho ineludible de todo aquél que aporta mensualmente y deposita confianza en quienes son elegidos por “una mayoría” tantas veces aclamada en las Asambleas de Agdu.
Es legítimo “Sres. mayoría” que un afiliado tenga que hacer estas preguntas y andar buscando aquí y allá, “dónde está”? No se le está pidiendo demasiado a la Sra. Marina, a quien no tengo el gusto de conocerla, pero admiro su gran capacidad de dar la cara a estas atrocidades?
Creo que estas cuestiones, que parecen nimias, deben dejarnos pensando, no importa que seamos mayoría o minoría, no?
Cordialmente.
Aunque no me gusta usar UNER debate para “coloquiar” quiero contestar cordialmente a Mariquita.
El Sr. Cevedo soy Alicia Cevedo, jubilada, Ingeniera Agrónoma (UBA), docente, investigadora, M.Sc en Metodología de la Investigación (UNER) Fui parte de la CD de AGdu acompañando a Sonia Zapolsky en más de un mandato, (terrible década del ´90)! junto con compañeros como Galussi, Raquel Basso, Graciela Mingo, Alejandro Jaimovich, el tano Valenti, Tercy Navarro y muchos otros. Hicimos lo que pudimos… reconociendo que la APATÍA de los docentes universitarios era (y es….) MAYÚSCULA!
La soledad, la “onda Juana de Arco” en las manifestaciones (sólo Sonia y 1 ó 2 de nosotros sosteniendo la pancarta) son recuerdos un poco dolorosos. Las escasas Asambleas por Facultad, el “andá y después nos decís….” eran la moneda corriente. No separada, por cierto, al contexto socio político del momento
Sigo con enorme simpatía y preocupación la “movida” actual. Reconozco que se han unido voluntades, que hay participación mayor que entonces, que el horizonte (al que nunca se llega, pero que nos hace avanzar…al decir del poeta) es otro.
Estaba peleando algo solitariamente el porqué se me borró del padrón. Realmente, con las perspectivas actuales, quedará como dato anecdótico!!!! No quiero dar apellidos, pero queridos colegas ya jubilados aún figuran (aunque otros no!) RECOMIENDO QUE CADA UNO REVISE SU SITUACIÓN y obre en consecuencia.
Agradezco tu sensibilidad!
Además, insisto, y creo que Alejandro y/o Diego lo podrán contestar:
1)los jubilados no “aportamos” monetariamente al gremio (a lo mejor por eso algunos consideran que somos cerito a la izquierda?).
2) El Estatuto “contempla” (y no es una mera expresión idiomética) nuestra situación. Pero es el Estatuto de la actual AGDU.
3) Cómo nos “corremos”?
Nuevamente gracias. Me jubilé con la salud hecha m…… Afortunadamente ahora estoy repuesta y con ganas de luchar! Un abrazo
Estimada Alicia: pido disculpas por la confusión de género y, sobre todo, por mi ignorancia acerca de tu participación y tus luchas en momenos difíciles del gremio.
Creo que tu situación, esta situación, no debe pasar desapercibida y mucho menos ser solitaria.
Un saludo.
Estimados colegas y en especial a Alicia y Mariquita:
me sumo a este festival, si vale este término para otorgarle un poco de humor negro a esta situación que, además de lo ya explicitado hasta aquí, se le van sumando situaciones inimaginables como las que relata Alicia.
Comparto lo de nuestra apatía, aunque recuerdo que en la época de Sonia y de los colegas que nos trae a la memoria Alicia, todos estábamos sabiendo lo que ocurría, bien informados por varios medios, incluyendo los e-mails. existía una confianza puesta en quienes nos representaban. Esta confianza tendremos que restituir.
Respecto de la reunión, puedo el martes. Saludos