Amigos de la prensa y afines:
Como verán, les envié un documento adjunto.
El Espacio Universitario de Reflexión Social es un grupo de estudiantes, docentes y graduados de la UNL que estamos tratanto de pensar la realidad académica y social, tal como indica nuestra denominación.
Les solicito, por favor, para que tenga sentido la labor que hacemos como hombres y mujeres de la academia, que no ignoren el comunicado y que le den la difusión que les parezca correspondiente y justa.
Creemos que es muy importante el aval que ha tenido esta voz de un grupo de académicos del interior (de una de las provincias más presentes en los hechos de los últimos meses), que fue apoyada por una gran diversidad de estudiantes, docentes y graduados de varias unidades académicas.
Nuestra intención es que, aparte de la publicidad del contenido, se dé a conocer antes del miércoles y que se conozca el contacto por email.
Muchas gracias, Juan Pascual.

He leído con la atención el documento elaborado por compañeros de la UNL, y en principio comparto casi la totalidad de sus afirmaciones.
No obstante, quería agregar algunas reflexiones que considero marcan ciertas insuficiencias y parcialidades en la visión expresada.
Desde nuestras cátedras y nuestro proyecto de extensión ‘Por una nueva economía’ dijimos desde un primer momento que el problema central no estaba en la pelea por porciones de la renta sino en el modelo neocolonial de monoprodución de soja transgénica e impulsor de los sectores más concentrados de los agro negocios. Pero en un análisis más pormenorizado afirmamos que no se puede englobar detrás del ‘campo’ a todos en una misma bolsa. La forma en que se implementan las retenciones (antes y después del 13 de marzo), es regresiva y promueve activamente la mayor concentración de la producción y de la tierra, además de permitir captar una parte importante de esas retenciones a un puñado de pulpos exportadores (privatizando parcialmente ese impuesto, lo que es un hecho gravísimo y casi inédito).
Al no diferenciar y gravar a los productores más grandes (fondos de inversión, pooles de siembra y fideicomisos) sino más bien darles un trato más favorable; se perjudica intencionalmente a los productores pequeños y medianos. Y al darles a los exportadores la posibilidad de quedarse con una parte sustancial de las retenciones que les quitan a los productores, no hacen sino profundizar la concentración y el saqueo.
Ante esa realidad, hay estratos de productores que se hallan en una situación desfavorable (que por supuesto no son los micros ni los obreros), pero que tienen derecho al reclamo, aunque no tengan ni claridad ni representación gremial ni política, por lo que se expresan de forma desordenada y anárquica, pero no son de ninguna manera lo mismo que las cúpulas ruralistas.
Cuestionar la modalidad de implementar las retenciones, que es abusiva, centralista, regresiva y autoritaria; no es cuestionar la democracia. Este estado kirchnerista es el Estado del capital más concentrado, y el gobierno es el gestor de los intereses del poder real. Entonces, si las medidas que toma promueven la continuidad esencial del proyecto concentrador, saqueador y genocida, es necesario luchar para oponerse.
Para ello comparto con los compañeros la propuesta de luchar con banderas superadoras y verdaderamente progresistas, pero buscando sumar a muchos sectores que hoy están en forma equivocada con uno u otro de los bandos en conflicto, sin ponerlos en la misma bolsa.
Un abrazo a todos!