Estimados amigos/as: con Luis Lafferriere, desde la Cátedra de Economía de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, estamos trabajando en la redacción de un pequeño documento relacionado con el paro agropecuario, las retenciones a la exportación de granos, pero sobre todo queremos profundizar en aspectos de los que muy pocos hablan, sobre todo las cuatro entidades del campo: el modelo de monocultivo sojero que va de la mano con un inédito proceso de concentración y extranjerización de la propiedad de la tierra.- En fin, queremos poner énfasis en los temas por los que en 1.912 un grupo de chacareros sin tierras lanzó al mundo entero un grito libertario y de profunda dignidad en aquella gesta que se conoce como “El Grito de Alcorta”.- La verdad que no me gusta un carajo que los compañeros de Federación Agraria se sienten junto a tipos que poco o nada tienen que ver con el pequeño productor y menos aún me place que ellos no digan estas cosas que son estructurales y fundantes y sólo reinvidiquen volver a un nivel de retenciones del 35%.-
Me parece que si semejante movilización y paro tiene como principal y casi único objetivo volver al nivel de retenciones del 10 de marzo 2008, estamos tomando de pelotuda a la gente y estamos reptando en lugar de volar.- O será que mi corto entendimiento me impide visualizar que retornando al 35% de retenciones sobre las exportaciones de soja,
a) se terminará con un impúdico proceso de concentración y extranjerización de tierras;
b) comenzará -a manera de justa y necesaria reivindicación histórica y moral-a devolvérseles las miles de extensiones de tierra robadas a los pueblos originarios;
c) se pondrá urgentemente en marcha un modelo de producción de matríz agraria diversificada con epicentro en el mercado interno y con un marcado asento en el desarrollo sustentable y la biodiversidad;
d) se convertirá el sistema financiero nacional en un servicio público de crédito, con certificado de defunción excluido para el sistema de “Basilea Plus” que impidió al pequeño productor del campo y la ciudad ser sujeto de crédito y poder financiar sus actividades con fondos que puediera devolver en tiempo razonable y a bajas tasas de interés;
e) se iniciará un agresivo plan de reforestación de los montes nativos devastados con las topadoras de la codicia y la voracidad de los usureros;
f) se diseñará una política de desarrollo agropecuario integral, dentro de cuyos puntos principales estará un plan de redistribución de tierras para que el chacarero auténtico acceda a la propiedad de la tierra, a la vez que sirva como forma de repoblar las zonas rurales para evitar el éxodo y sacar de la marginalidad de las ciudadades a miles de familias campesinas, volviéndolas a sus lugares de origen;
g) se propiciará una agricultura con agricultores y se incrementará el rodeo argentino a partir del pequeño productor pecuario (vacuno, porcino, lanar, caprino);
h) se asegurarán para todos los pequeños y medianos productores rentabilidades positivas y se propiciarán desde el Estado Nacional y las Provincias, la constitución de cooperativas en las zonas rurales como modo de generar prácticas de sociabilización, solidaridad y democracia, a la vez que como una forma de neutralizar las intermediaciones parasitarias y los efectos perversos de un libremercadismo sin límites y con el ínico objetivo de maximizar su tasa de ganancia (allí entregarán y concentrarán su producción, comercializando sus productos a través de las cooperativas; aprovisionándose de ellas con costos diferenciales de sus insumos, que tendrán como contracara una mejor rentabilidad real);
i) se pondrá con visión estratégica y de largo plazo al INTA, el INTI, el CONICET y la Universidad Pública, al servicio de las PyMes rurales a los fines de preparar a nuestros productores para afrontar con solvencia técnica los desafíos de los nuevos tiempos;
j) se refundarán las Juntas Nacional de Carnes y Granos, asegurando precios sostén a los productores con diferenciación de zonas, productividades relativas de las tierras; escalas de sus unidades productivas, distancia a los puertos de embarques y costos de producción;
k) se implementará un Censo Nacional Agropecuario que sirva para relevar en profundidad y de manera integral todos los datos necesarios y relevantes que sirvan para generar políticas, disparar medidas y crear espacios en el gobierno que atiendan en forma focalizada a cada sector, pero con especial atención en los pequeños productores y de las economías regionales en los que éstos interactúan, cuestión de poder llevar adelante seria y verdaderamente políticas de seguimiento y control de gestión;
l) eliminación de retenciones a las exportaciones o fijación de porcentajes mínimos en base a pautas diferenciales (tipo de producto exportado; valor agregado; escala del productor; costos de producción y precios internos de los mismos);
ll) la lupa se pondrá(con sentido de justicia distributiva y equidad tributaria) en los pooles de siembra; consorcios exportadores y en los casi 1.000 grandés productores de oleaginosas (concentran el 70% del área sembrada) a los que sí se les aplicarán fuertes retenciones como modo de capturar rentabilidades extraordinarias (que no son el producto de mayores niveles de productividad imputables al productor) consecuencia del incremento de precios internacionales o del volumen de demanda por cuestiones de las macroeconomías de otros países y por un tipo de cambio sostenido al calor de políticas monetarias estatales que se sostienen con el aporte de todos los argentinos;
m) se dejará de lado el capricho oficial -que sabe a gasto suntuario y a actitud de tilinguería vernácula- del “Tren Bala” y se destinarán esos fondos y otros que provengan de las rentabilidades extraordinarias del campo, a refundar ramales para trenes de carga, con el objetivo de revivir y comunicar poblaciones relegadas a ser pueblos fantasmas, a la vez que como un transporte barato, seguro, eficaz y que-además- contribuirá a reducir los alarmantes niveles de accidentología vial, etc. etc, etc.-
En fin amigos, si volver al 35% significara todo ésto, vaya si vale semejante sacrificio que estamos haciendo los argentinos.-
Pero si así no fuera -en realidad no lo es- entonces pensemos otra cosa, ya que si no, como dice el compañero Montenegro, cuyo artículo les reenvío porque no tiene desperdicio alguno, las cacerolas abolladas volverán a la cocina y lo otro seguirá igual o peor que antes.- Se entiende o estoy tan equivocado?.- Un saludo a todos y disfruten de la lectura del documento del Dr. Montenegro, Premio Nobel Alternativo, docente e investigador de la Univ. Nac. de Córdoba.-
Rubito Pagliotto

Muy bueno ésto de intentar aclarar el panorama. Ojalá circulen muchas opiniones FUNDADAS Y FUNDAMENTADAS, la academia lo debe. Gracias Rubén.